Hecha la Ley , hecha la trampa

Si en No somos tan buena gente y Tocar fondo los autores dirigen sus dardos a la clase media, en este nuevo libro el cuestionamiento se amplía a la sociedad toda. La cultura de la transgresión ha distorsionado la relación entre los argentinos y los ha instalado en la fragilidad del relativismo moral. Por ello, esta obra viene a completar, como un trío insuperable, las dos anteriores ?que agotaron varias ediciones?, esbozando algo más que un llamado de atención a nuestros ya ancestrales problemas de convivencia.Este libro es un fiel reflejo de una larga lista de reclamos no resueltos ni por la sociedad ni tampoco por las ineficientes autoridades que supimos elegir.