La felicidad y diez razones para alcanzarla

 

La felicidad es un estado que no aparece espontáneamente sino que hay que trabajar creativamente para lograrla. Implica una armonía entre lo que se  piensa, se dice y se hace.

Vale decir un acercamiento a una coherencia intelectual y afectiva. Exige como condición indispensable la relación con el prójimo dado que es en el vínculo donde vamos a poder gestarla.

Está ligada:

1) Al logro de un yo auténtico y creativo

2) A la libertad de decidir y elegir

3) A la posibilidad de renunciar que como sabemos está íntimamente asociada a la libertad de elegir.

4) A la verdad: aquella que incomoda pero de un modo sano y que nos permite profundizar en nuestra intimidad.

5) Al placer en sus distintas manifestaciones. Permiso a descubrir y disfrutar.

6) A compartir dado que debemos subrayar que una de las premisas para acercarse a ese estado de felicidad es la relación con el semejante lo que implica su reconocimiento.

7) A la imaginación, paradigmática de nuestra condición de sujetos que se asocia a la empresa de descubrir y transformar.

8) La razón que aliada a la imaginación y al entusiasmo es uno de nuestros pilares y que nos permite ejercer nuestro juicio y sentido de realidad.

9) Disolver la codicia y la voracidad que nos aíslan y nos consumen.

10) Desterrar un enemigo fundamental por su carácter agresivo y disolutorio: la envidia. Esta última aliada al rencor y al resentimiento impide la solidaridad y el acompañamiento, factores que conducen a la construcción de un espíritu comunitario y en último término al concepto de felicidad social.

José Eduardo Abadi | 26 de Septiembre de 2011